REGIONAL 1. CIUDAD DE BUENOS AIRES
ASOCIACION DEL MAGISTERIO DE ENSENANZA TECNICA
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Tiempos de encuentro y reflexión

El 8 de diciembre es clave para comenzar a vivenciar ese mes tan especial. Es el día fijado, por tradición católica, para armar el arbolito de Navidad. Un rito que se vive en familia, sobre todo para algarabía de los más pequeños. Las casas son decoradas también con guirnaldas y luces de colores que parpadean cada noche iluminando la ilusión de todos por un nuevo festejo. Está culminando un año y uno nuevo se aproxima con expectativas renovadas. La noche del 24, familiares y amigos se reúnen para compartir la cena. Las especialidades gastronómicas van desde el asado al vitel toné, que se mezclan con tradiciones heredadas de Europa, que se fusionan con las costumbres locales. El postre se compone de ensalada de frutas o helado. Y a las 12 de la noche en punto se realiza un brindis seguido de los correteos hacia el árbol para abrir los regalos. Finalmente, los turrones, frutos secos, confituras y pan dulce hacen su aparición para coronar la noche, entre sidra y bebidas espumantes. El mediodía del 25 los encontrará a todos de nuevo para seguir compartiendo.
El 31 de diciembre y 1° de enero son, para muchos, momentos ideales para la reflexión por todo lo vivido durante el año, y un puntapié inicial para proyectar nuevos desafíos, concretar propuestas personales y laborales. Los rituales culinarios se suelen repetir y se alzan en alto las copas para recibir el Año Nuevo. Familia, amigos y vecinos se abrazan y saludan compartiendo buenos deseos. Y en muchos casos, la Argentina como buena hija de inmigrantes, cuenta entre sus tradiciones arraigadas una heredada desde España. Se trata de la costumbre de comer 12 uvas exactamente a las 12 de la noche. Cada una representa buena suerte y prosperidad para cada mes que viene. Un rito simpático y un acto de fe que se repite en muchos hogares.
Una mesa compartida, una reunión, palabras alentadoras, risas, música, fuegos artificiales, brindis y buenos augurios, colman estos momentos y fechas tan particulares. Y además, tal vez por suceder cuando está culminando un año de trabajo intenso, estas fechas suelen incentivar mucho la reflexión y a proyectar las expectativas y deseos. Es que más allá de la edad que se tenga, la navidad y el año nuevo son patrimonio de la esperanza de todos.
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